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JODY: Sí, sí, un momento. Tengo la parrilla encendida ahora mismo. Ya casi está lista. Solo dame un segun— Oh, oh, ah, ah, ah, oh. No puedo creerlo…ah… ROY: Las quemaduras pueden ser lesiones complejas, ya que existen distintos grados de severidad. También dependerá del tamaño de la quemadura. El anillo exterior rosado indica una quemadura de primer grado. Está enrojecida y duele. Luego pasamos al segundo grado, donde se pueden ver ampollas. Ya sean intactas o reventadas, la piel ampollada indica segundo grado. Finalmente, el área oscura y carbonizada en el centro, suele verse seca, puede ser una herida abierta y evidenciar quemaduras hasta el hueso. Es una quemadura de tercer grado. Puede poner en peligro la vida, presenta muchas complicaciones y no se debe tomar a la ligera. Sin importar el tamaño, debe ser evaluada en un centro especializado para la atención de quemaduras. Ahora ¿Cómo tratamos estas quemaduras? Bien, sí veo esto, lo primero que debo hacer es llamar a Emergencias para activar la atención primaria de inmediato. Luego continuamos con los siguientes pasos: Aleja el cuerpo de la fuente de calor. Si él estuviera inconsciente, sobre brasas ardiendo, lo movemos. Si su ropa estuviera ardiendo, la retiramos con seguridad. Pero debes separar a la persona de la fuente de calor. Segundo: Enfriar la quemadura. Para enfriar la quemadura se usa agua potable, agua limpia. Debes hacer esto por alrededor de 5 a 20 minutos. Lo suficiente como para enfriar el tejido por completo y detener el proceso de quemadura. Luego, la recomendación de las guías actuales es usar un vendaje suelto, seco y preferiblemente estéril. Voy a envolver de manera ligera, desde donde inicia la quemadura. No voy a envolver con mucha presión. Recuerda, en una quemadura de tercer grado, muchos nervios ya están dañados, al punto de que ya no sienten ningún dolor. Pero en los tejidos alrededor, que han sufrido quemaduras de primer y segundo grado, habrá mucho dolor. Por lo que debemos recordar esto constantemente; atendiendo al paciente con mucho cuidado. También debemos observar si vemos señales de mareo en el paciente. Si parece que están perdiendo su equilibrio, debemos asegurarnos de que se sienten o se acuesten para obtener más comodidad. Hay algunos puntos importantes que debemos recordar: Primero que todo, debemos asegurarnos de identificar en el paciente cualquier señal de quemadura por inhalación. Podemos, podemos revisar si hay alguna inflamación o sibilancias. ¿Tiene marcas de quemadura en el vello facial, las cejas, o el bello de la nariz? Si abrimos su boca y revisamos ¿Podemos encontrar algo de hollín o residuos granulados dentro de la boca? Porque esto indicaría que, en el momento en que la flama explotó, la persona…huh…se asustó y pudo haber inhalado rápidamente un aire de muy alta temperatura. Y es muy importante que estemos atentos a esto, porque estos síntomas pueden resultar en un problema respiratorio. También hay otro tipo de quemaduras que debemos conocer y son las quemaduras químicas. Si se tratara de un producto químico seco, es importante asegurarnos de eliminar con sumo cuidado la mayor cantidad posible de sustancia, antes de comenzar a humedecer. Y luego cuando estemos enfriando la herida y eliminando los residuos, vamos a hacerlo por 15 minutos máximo. La solución a la contaminación es la dilución. Así que nos mantenemos diluyendo el químico hasta detener la quemadura. Y luego vigilaremos al paciente hasta que Emergencias llegue y ellos puedan aplicar un cuidado profesional. Ya hemos hablado de quemaduras térmicas, quemaduras químicas; y también quiero hablar de las quemaduras eléctricas. Antes de entrar en contacto con el paciente, debemos recordar que la fuente de energía debe ser eliminada de la escena. Esto significa, desactivar la fuente, que el personal profesional desactive la energía de una línea eléctrica que haya caído. O hacer lo que sea necesario para no arriesgarnos a convertirnos en una segunda víctima, al tocar al paciente y ser electrocutados también. Hay algunas diferencias importantes con las quemaduras eléctricas. Las quemaduras eléctricas tienen un punto de entrada y un punto de salida. El punto de entrada, aunque sea pequeño, puede ser suficiente para manifestar una quemadura de primer, segundo y tercer grado. Pero el punto de salida puede tener un daño explosivamente mayor. Esta energía puede verse como una herida de escopeta cuando sale a la superficie del cuerpo. Por lo que en un lado del cuerpo podríamos tener una herida abierta y una hemorragia, mientras que del otro lado tendríamos una quemadura. Esta quemadura tiene un manejo similar al descrito previamente, donde removemos las fuentes, enfriamos y cubrimos. Ahora, otra cosa que también debemos tener en cuenta es que, si la fuente eléctrica también ocasionó una gran explosión, causando un gran accidente. Podríamos también tener fracturas en las extremidades. No debemos olvidarlo. Por último, recuerda que la electricidad mientras viaja por el cuerpo también puede afectar la conductividad del corazón y dañar el funcionamiento del sistema cardiaco. Así que en las primeras 24 a 72 horas posteriores, es posible que podamos evidenciar el desarrollo de arritmias que pueden poner en riesgo la vida de la persona, mientras que sus heridas parecen haberse estabilizado. Pero luego desarrolla problemas cardíacos, resultantes de la electrocución.