Obtenga la certificación en RCP para estudiantes por solo $0,00.
To view this video please enable JavaScript, and consider upgrading to a web browser that supports HTML5 video
En este video hablaremos del caso de un niño consciente con obstrucción por atragantamiento. Primero debemos establecer algunos puntos importantes. Y…de nuevo…Esto es algo que vas a escuchar una y otra vez. ¿La escena es segura? ¿Tenemos nuestro equipo de protección personal? ¿Podemos realizar el rescate de una forma segura para el paciente y para nosotros? Segundo, no debemos dudar en activar el sistema de emergencias. “Hey, tú\! El de la camisa de cuadros. Llama a Emergencias y regresa aquí, podrías ayudarme. Y trae un desfibrilador si ves uno”. Así que, activar la línea de emergencias de inmediato nunca es una mala idea. Solo ayudará a acelerar el rescate. Una vez confirmada la seguridad de la escena, que tengamos nuestro equipo de protección disponible y que el servicio de Emergencias esté en camino, entonces podemos iniciar la técnica de rescate en un niño consciente. El signo universal de atragantamiento son las manos en el cuello. Pero como en toda emergencia, no siempre ocurre así. Los niños pueden entrar en pánico. Pueden querer irse del lugar por vergüenza, especialmente si están con amigos. Pero las señales que realmente debemos buscar son cuando ellos no pueden toser de manera autónoma o inducida, de manera enérgica, no pueden hablar, y no pueden respirar normalmente. Esos son los signos y síntomas que debemos buscar para entender que necesitan ayuda inmediata. En este caso el paciente no tose, no habla y no respira con normalidad. Así que iniciaré preguntándole: ¿Estás bien? ¿Te estás ahogando? Dice que sí con su cabeza. Sé cómo ayudarte ¿Puedo ayudarte? Él vuelve a asentir, dandome permiso. Si el paciente es un adulto y dijera que no, o si el niño está ansioso, tal vez debamos esperar a que pierda la conciencia, antes de ayudarle. Pero en este caso, él está aceptando la ayuda que le ofrezco. Así que el primer paso es cruzar mi brazo sobre su pecho. Lo sostengo cerca de la clavícula y lo inclino hacia adelante. Localizo el espacio entre los omóplatos con la palma de mi mano y aplico cinco golpes firmes en la espalda, sin lastimarlo. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Una vez que hacemos esto, si el objeto no sale, mantengo su equilibrio colocando mi pie entre sus pies. Localizo su ombligo con un dedo. Cierro el puño con el pulgar adentro y llevándolo sobre el punto del ombligo. Tomo mi otra mano. Con los codos hacia afuera, realizo cinco compresiones abdominales, cinco veces. …tres, cuatro, cinco. Si el objeto no es expulsado, regreso a la primera posición con mis manos sobre su pecho. Lo inclino hacia adelante y aplico uno, dos, tres, cuatro, cinco golpes en la espalda. Luego cinco compresiones abdominales a menos que la obstrucción se haya expulsado. Luego de hacer este ciclo de cinco golpes y cinco compresiones y de repetirlas, el paciente puede perder la conciencia. Si esto ocurre, lo llevaremos al suelo, evitando que se golpeé su cabeza o sobre su cuello. Y en ese momento cambiamos a la técnica para obstrucción en pacientes inconscientes.